‘Monstruo de la Sexta Entrada’ recurría a espiritistas para burlar a las autoridades


En un allanamiento encontraron una libreta con contactos de chamanes.

Transcurridos cuatro días de la captura de Levith Aldemar Rúa Rodríguez, conocido como el ‘Monstruo de la Sexta Entrada’ por la sevicia con la que atacaba a sus víctimas, se siguen conociendo detalles del modus operandi de este sujeto y de las prácticas a las que recurría para evadir a las autoridades.
Hora 7/24 conoció a través de distintas fuentes vinculadas al caso que en el allanamiento realizado en la vivienda de este sujeto, el pasado viernes primero de diciembre en el barrio Las Gaviotas, de Soledad; entre otros elementos fue hallada una pequeña libreta de apuntes con un contenido peculiar.

Sus hojas estaban marcadas con números de contactos de chamanes o espiritistas, a los que al parecer recurría para que estos con rezos y otras técnicas esotéricas, supuestamente, lo ayudaran a evadir a las autoridades mientras este cometía sus actos de barbarie.

Llamó la atención para los investigadores, también, el hecho de que en las últimas páginas del curioso cuaderno hubiese una foto de una jovencita y su número de teléfono.

Esta fue contactada por las autoridades y respondió que Levith la llamaba esporádicamente, pero que nunca se vio con él. Los peritos del caso consideran que el ‘Monstruo de la Sexta Entrada’ apenas iniciaba su trabajo de inteligencia para contemplarla como su siguiente víctima sexual.

Tras revisar hasta el último rincón de la vivienda buscando pistas que dieran con el paradero de la estudiante del Sena, Gabriela Andrea Romero Cabarcas (quien había desaparecido 7 días antes), los agentes de Policía Judicial que trabajan a todo vapor en este sonado y escabroso caso, sacaron la conclusión de que esta no era la casa en la que a diario Levith pernoctaba.

“Posiblemente iba con alguna frecuencia a la casa de su mamá, pero no era su lugar fijo de residencia. En el cuarto no se halló mucha ropa ni elementos personales. Solo había dos camisas y dos bluyines”, detalló una de las fuentes consultadas por Hora 7/24.

¿Tenía cómplices?

Una de las preguntas que surgen es si Levith Rúa operaba solo como violador en serie o contaba con la complicidad de otras personas que también disfrutan de torturar y someter a vejámenes sexuales a mujeres jóvenes.

El equipo interdisciplinario investigador cree que, por lo menos, contaba con el beneplácito y apoyo de alguien más, pues este sujeto conseguía motos y automóviles prestados para llevar a las jovencitas hasta su cambuche, situado en la trocha El Tamarindo, colindante a la Sexta Entrada, en jurisdicción de Malambo.

Las amenazas

Trascendió que Levith Rúa y un familiar que se acercó a la URI tras enterarse de la captura, amenazaron de muerte a los miembros del equipo de investigadores que participó en el procedimiento de aprehensión.

“Yo te tengo que ver, donde yo te vea solito te mato”, gritó Levith a uno de ellos. Y el familiar remató: “a donde te vea, te jodo”. Los agentes de Policía, el CTI y demás miembros que intervinieron en la captura estudian la posibilidad de denunciarlos formalmente.

VISTO EN 7/24