El verdadero precio de la infidelidad (Historia real)


Jorge tenía una bella esposa y trabajaba de Diseñador,  su esposa llamada Carmen, trabajaba  como secretaria; siempre que llegaban los dos del trabajo, estaban muy cansados y estresados por sus labores desarrolladas, pero aún así el esposo trataba de animar a su esposa haciéndole bromas, jugando con ella, haciéndole cosquillas, etc. Carmen no le seguía la corriente, solo quería comer e ir a la cama a descansar, Jorge simplemente agachaba su cabeza y para no tener problemas no le decía nada, se iba para la cocina a lavar los platos, arreglaba el apartamento mientras ella dormía. Él hacía todo esto con el fin de ayudar a su esposa para que no tuviera mucho trabajo en casa, pero las cosas seguían igual.

El esposo salió un viernes del trabajo y un amigo le invitó a tomar unos tragos para desahogar las penas. Jorge aceptó  y fueron a beber, pero el amigo le llevó a una casa de citas,  Jorge al ver que se dirigían al burdel, se detuvo y le dijo a su amigo que no quería, pero el amigo insistió y lo convenció.  Jorge aceptó, entraron y empezaron a beber, una trabajadora sexual se le acercó a Jorge mirándolo de pies a cabeza,  pues Jorge era un hombre muy guapo que llamaba mucho la atención, la mujer le ofreció hablar de sus problemas,  el amigo los dejó solos en la mesa. Mientras bebían, ella le pregunto ¿qué necesitas de tú esposa? Jorge respondió: su amor...Su calor...Eso necesito de ella le dijo; la mujer tomó  de la mano a Jorge y lo llevó a un cuarto,  mientras se dirigían al cuarto Jorge pensaba en su esposa y los rechazos que ella le hacía, así que entraron al cuarto y tuvieron relaciones.

Al terminar Jorge decidió irse a su casa, cuando llegó, su esposa lo estaba esperando contenta, amable y muy cariñosa, le preparó la cena e incluso le tenía una sorpresa en la cama. La esposa de Jorge reflexionó por todo lo que le estaba haciendo a su esposo y quiso retomar las cosas, dedicarle tiempo a su matrimonio.

Jorge mira asombrado todo eso, casi con lágrimas en los ojos no lo podía creer, así que  tomó a su esposa, la abrazó y la besó intensamente; cenaron y después de eso la esposa lo llevó a la cama y en ella decía con rosas: JORGE, MI AMOR, TE AMO, PERDÓNAME. El hombre besó a su esposa e hicieron el amor como nunca.

Pasaron algunos meses y Jorge se enteró por su amigo que la trabajadora sexual con la que había tenido relaciones aquella vez tenía el virus de inmunodeficiencia humana (V.I.H.) y que estaba apunto de morir.

Jorge quería morirse, no sabía como decirle a su esposa lo que estaba pasando, así que escribió una carta pidiéndole perdón y se suicidó. La esposa en ese momento no entendió el porque Jorge había tomado la decisión de quitarse la vida, pero después que se enteró comprendió todo.

Carmen la esposa hoy en día está que se debate entre la vida y la muerte, sufriendo la etapa final del sida.

Reflexionemos y demos todo a nuestras parejas y no lo hagamos cuando todo sea tarde. Una infidelidad deja huellas imborrables que siempre hará daño a toda relación. Ser fiel es una opción de amor.

Vale agregar que el uso del preservativo no nos exime de muchas otras enfermedades sexuales; lo mejor es tener una pareja y vivir decentemente es la única manera de prevenir.