La historia de amor de Martin Elias y su mona linda

Nos conocimos desde muy pequeños, yo era amiga del hermano de el, Luis Angel, quien fue el que me lo presentó un dia, yo vivía a la vuelta de donde vivía el hermano de Martín. Cuando entré a la Universidad me molestaba, me mandaba razones y empezó a cortejarme pero no le presté atención al principio porque él ya estaba casado. Empezamos a hablar como amigos, él se separó y ya ahí empezamos a tener una relación, pero al principio le pedí que no se hiciera pública porque recientemente se había separado. Además quise comprobar primero que no tuviera relación con nadie. Cuando murió mi hermana, Martín me acompañó todo el día y justo era en su cumpleaños, en ese entonces ya el era un artista reconocido, fue ahí cuando todos se enteraron de que el y yo teniamos una relación.


Martín era una persona muy tímid, le daba pena decirme las cosas, me escribía cartas con su puño y letra, después me las entregaba. A veces en conciertos me dedicaba canciones, me enviaba mensajes lindos, me daba serenatas, flores, me regalaba peluches y así poco a poco me fue enamorando y conquistando. Debo confesar que él me gustaba, pero en ese momento no imaginé tener hijos ni ser su esposa, pero fue lo mejor que me pasó en la vida.

Como novio considero que era el mejor de todos, Martín era muy noble y confiaba en todo el mundo, no le ponía malicia a nada, no sabía decir ‘no’ a nada. Yo en cambio era un poco más prevenida y le decía cosas para alertarlo sobre lo que yo creía que estaba mal. Él se dejaba llevar mucho de mí y me decía: "la que sabes eres tú porque estudiaste, yo lo que sé es cantar".
Y a veces me preguntaba “amor cómo se escribe tal palabra" Y yo le decía, “carajo, Martín ¡cómo no vas a saber!" y él como niño chiquito me contestaba que no lo regañara, que lo que él sabía era cantar.

El en todo momento me decía que yo era su complemento, eso nos hacía felices y muy unidos. La carrera de un músico es difícil, trae muchas cosas y problemas. Esa viajadera y las giras hacen que se sufra mucho sobre todo por los desplazamientos, pero siempre estábamos en contacto y me llamaba mucho para que estuviera tranquila.

Hasta que llego el día que decidimos unirnos, y de ese gran amor nació su purri, que es el regalo mas hermoso que me pudo dar. Así como me amaba a mí, así amaba a su purri y también a su hijo Martincito. DIOS me puso a Martín en el camino para demostrarme lo noble que es el amor entre dos personas y lo seguiré amando por el resto de mi vida.

Redacción de PORQUE AJA